Algunas personas, cuando hablan, lo hacen con tal convicción que para interrumpir momentáneamente su inacabable discurso suelo preguntarles: “¿Eso qué dices está comprobado?”. Su actitud pasa, en un instante, de un desenfrenado optimismo a una mueca de pocos amigos; ni siquiera se habían planteado que, en la medida de lo posible, las hipótesis que uno adelanta debieran haber sido probadas.

Quiero decir que la mayor parte de las veces, si uno lo pensara, lo mejor sería callarse o, cuando menos, adelantar que lo que iba a decir no estaba totalmente probado. Todo, menos hacer gala de una gran seguridad agresiva al hablar de un tema determinado, no porque hubiera sido sobradamente probado, sino porque esa era su convicción pura y simple.

Tres cuartas partes de la humanidad se pasan la vida recordando en voz alta el talante de sus convicciones; para ellos, no tuvo ninguna influencia sobre la cultura humana la revolución científica; es decir, la sugerencia de que, antes de articular una opinión, lo más correcto era adelantar una hipótesis, intentar comprobarla luego y, si resultaba probado, emitir la conclusión en forma de conocimiento, hasta que otros más tarde demostraran lo contrario.


El paso del tiempo es igual en todo el planeta pero no en todo el Universo (imagen: usuario de Flickr).


La dimensión temporal del espacio es uno de los conceptos más complejos; los niños no dominan esta dimensión hasta que tienen casi los cuatro años. Igualito que un gusano, resulta que un niño de tres años ya gestiona la dimensión espacial de ir para adelante y atrás; la de ir de un lado a otro y, finalmente, cuando ha crecido lo suficiente para caerse un día de la cuna, la última dimensión espacial, de arriba abajo.

Ahora bien, está lejos todavía de dominar la dimensión del tiempo; a los tres años sigue sin saber si los Reyes Magos ya han pasado o están a punto de llegar. A los cuatro años –yo lo he descubierto con mis nietas– ya dominan perfectamente las tres dimensiones espaciales y la cuarta del tiempo. Pues bien, el más renombrado de los científicos, Isaac Newton, declaró, porque creía haberlo demostrado irrevocablemente, que el tiempo era absoluto en el sentido de que era idéntico para todo el mundo. Ya podía uno ponerse como se le antojara que el tiempo seguía siendo lo que era, hiciera uno lo que hiciera. Otro científico no menos reconocido universalmente como el gran sabio de Occidente Albert Einstein descubrió, y pudo comprobar, que el tiempo era relativo; que dependía de la velocidad a la que iba uno y de la masa gravitatoria que lo envolvía. El tiempo no era absoluto.

Tres cuartas partes de la humanidad no se han parado a pensar si se han comprobado o no cosas mucho más sencillas que la naturaleza del tiempo. Comparado con la complejidad de la dimensión temporal –que no hemos tenido más remedio que cambiar a raíz de comprobar que no era absoluta, sino relativa–, resulta mucho más sencillo comprobar de quién es la culpa del elevadísimo índice de paro entre los jóvenes, por qué los electores han cambiado de parecer con relación al pasado, cuáles son las motivaciones concretas de nuestro endeudamiento exterior, las causas que pueden adjudicarse a defectos de las políticas inmobiliarias o de las deficiencias de las políticas de prevención y previsión en la tragedia de Lorca. Es incomparablemente más fácil detectar las dimensiones apuntadas que descubrir la compleja dimensión temporal.

Tres cuartas partes de los ciudadanos, sin embargo, se obstinan en aducir su pertenencia al sector público, o a la empresa privada, o alguna convicción que sustentan desde que eran pequeñitos –“yo siempre he pensado…”–, dicen, como si esto tuviera más fuerza y mereciera más respeto que lo probado y comprobado mil veces.

Eduard Punset

Fuente: http://www.eduardpunset.es

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Con la tierra nos basta reúne en un volumen los mejores relatos cortos que escribió Isaac Asimov en los años cincuenta, década durante la cual se ganó a pulso su fama de escritor y que está considerada como la más fruticfera de su carrea literaria. La recopilación incluye un total de 15 relatos y 2 poemas, que ponen de manifiesto las excelencias del autor para el formato más corto desde la `short-short story` o relato ultracorto, donde explora todo el impacto de una idea en apenas un par de páginas, hasta la extensión algo superior de El pasado muerto en el que se desarrollan temas tales como el peligro del control gubernamental sobre la investigación científica, o se cuestionan los valores del conocimiento especializado,plasmando en forma de ficción las propias inquietudes de Asimov como escritor. Todos ellos suponen, en definitva, un verdadero alarde por parte del autor para resolver con ingenio un sinfín de situaciones inesperadas. El pasado muerto (The dead past) Las bases del éxito en ciencia ficción (The foundation of science fiction success)- Poema Sufragio universal (Franchise) Treta tridimensional (Gimmicks Three) Cosas de niños (Kid stuff) El lugar acuático (The watery place) Espacio vital (Living space) El mensaje (The message) Satisfacción garantizada (Satisfaction guaranteed) Fuego infernal (Hell fire) La trompeta del Juicio Final (The last trump) ¡Cómo se divertían! (The fun they had) El chistoso (Jokester) El Bardo Inmortal (The inmortal bard) Un día… (Someday) Los sufrimientos del autor (The author’s ordeal)- Poema Soñar es asunto privado (Dreaming is a private thing).

La Astrofotografía es una de las disciplinas fotográficas más técnicas. Esto es debido a dos características esenciales que condicionan este apasionante campo: la escasísima cantidad de luz emitida por el objeto fotografiado, y la rotación de la tierra.

Dentro de la Astrofotografía hay diversas vertientes, unas de índole científico (como la astrometría o la búsqueda de exoplanetas o de supernovas) y otra de índole más estético, en la que captar la belleza del objeto fotografiado es el objetivo principal.

Miguel Merino, Fotógrafo Profesional y fundador de MSTUDIO, lleva dos años aprendiendo y poniendo en práctica la compleja técnica que supone captar con una cámara objetos de cielo profundo. La experiencia es muy enriquecedora a la vez que demanda mucha perseverancia.

La vertiente de la Astrofotografía que más le apasiona es la puramente estética: captar las exuberantes e inmensas nubes de gas incandescente que pueblan nuestra Galaxia -las Nebulosas- las remanentes de Supernovas, con sus delicados filamentos y extraños colores, o también nuestras galaxias más próximas, inmensos mundos poblados por infinidad de estrellas, nubes de gas, y polvo interestelar.

En esta página hemos querido mostrar algunas de estas fotografías, que son parte de un catálogo más amplio de Fotografías Astronómicas.

Fuente: http://www.mstudio.es

11 mayo 2011
El telescopio espacial Herschel de la ESA ha detectado fuertes tormentas de polvo saliendo de varias galaxias. Hace tiempo que se sospecha que estas corrientes podrían tener la fuerza suficiente para despojar a las galaxias de gas, deteniendo el proceso de formación de estrellas a su paso.

Herschel ha detectado vientos de una magnitud extraordinaria; los más rápidos soplan a una velocidad de más de 1000 km/s, lo que viene a ser unas 10 000 veces más rápido que los huracanes terrestres.

Esta es la primera vez que se observa este fenómeno de forma inequívoca en una serie de galaxias. Es un descubrimiento de gran importancia, ya que las estrellas se forman a partir del gas y el polvo interestelar, por lo que estas corrientes están despojando a las galaxias de la materia prima que necesitan para formar nuevas estrellas. Estos vientos podrían alcanzar la magnitud suficiente como para detener por completo la evolución de aquellas estrellas que se encuentran en pleno proceso de formación.  

“…alguna galaxia podría perder todo el material que le permite formar nuevas estrellas en tan sólo un millón de años…”

“Gracias a Herschel, por fin tenemos la oportunidad de estudiar qué papel juegan realmente estas corrientes de gas en la evolución de las galaxias”, comenta Eckhard Sturm del Instituto Max-Planck de Física Extraterrestre en Alemania, autor principal del artículo que presenta este descubrimiento.

El doctor Sturm y su equipo utilizaron el instrumento PACS (Photoconductor Array Camera and Spectrometer) a bordo de Herschel para estudiar una serie de 50 galaxias. Esta primera publicación presenta los resultados de la observación de seis de ellas.

Las observaciones sugieren que estas galaxias pueden llegar a perder 1200 veces la masa de nuestro Sol cada año debido a estos fuertes vientos. Esto sería suficiente para barrer todas sus reservas de gas en un periodo de entre un millón y 100 millones de años. En otras palabras, alguna galaxia podría perder todo el material que le permite formar nuevas estrellas en tan sólo un millón de años.

Estas corrientes podrían ser el resultado de la intensa emisión de luz y partículas de las estrellas más jóvenes, o de las ondas de choque generadas tras la explosión de las estrellas más viejas. Otras teorías sugieren que podrían tener su origen en la radiación desprendida por la materia que se arremolina entorno a un agujero negro en el centro galáctico. 

Lanzamiento de los satélites Herschel y Planck a bordo de un Ariane-5 ECA.

Los vientos de mayor intensidad parecen proceder de las galaxias que contienen los ‘núcleos galácticos activos’ (AGN) más brillantes, en los que un agujero negro supermasivo engulle la materia que lo rodea. El doctor Sturn y su equipo están probando esta hipótesis en las otras galaxias que componen su estudio. Si su teoría es correcta, podría ayudar a explicar cómo se formaron las galaxias elípticas.

En este tipo de galaxias el proceso de formación de estrellas se detuvo hace tiempo, cuando se agotaron las reservas de gas interestelar.

Las teorías sugieren que las galaxias elípticas se forman siguiendo un proceso de realimentación negativa: cuando dos galaxias de menor tamaño colisionan y se fusionan, el agujero negro que domina el nuevo núcleo combinado tiene a su disposición más materia, que le permite crecer e incrementar su actividad. Como consecuencia, las corrientes que genere serán todavía más intensas, arrastrando más gas interestelar fuera de la galaxia, hasta el punto de detener por completo el proceso de formación de estrellas.

“Al observar estas tormentas de polvo en plena acción, Herschel puede aportar las pruebas necesarias para confirmar que la evolución de las galaxias está dominada por procesos de realimentación negativa”, concluye Göran Pilbratt, Científico del Proyecto Herschel para la ESA. 

Fuente: http://astrored.org/

http://blip.tv/play/%2B3KCuMVSAg

La escala más pequeña del universo –la que se rige por las leyes de la física cuántica– parece un desafío al sentido común. Los objetos subatómicos pueden estar en más de un sitio a la vez, dos partículas en extremos opuestos de una galaxia pueden compartir información instantáneamente, y el mero hecho de observar un fenómeno cuántico puede modificarlo radicalmente.

En este capítulo de Redes, Vlatko Vedral, físico de la Universidad de Oxford, explica a Eduard Punset cómo lo más extraño de todo esto es que el universo mismo no estaría compuesto de materia ni de energía sino de información. También se explicará un fenómeno muy extraño: que la realidad existe tal y como la conocemos sólo porque la estamos observando.

(Source: http://blip.tv/)

¿Qué es el brillante punto naranja por encima del gran telescopio de la derecha? Click aquí para agrandar, merece la pena.

Incluso los amantes del cielo pueden reflexionar sobre el origen del anaranjado orbe que se ve si desplazas esta imagen panorámica que se realizó el pasado diciembre,

Tal vez la identificación de los objetos conocidos puede ayudar.

Para empezar, en el extremo izquierdo hay una banda diagonal de luz conocida como luz zodiacal, que es la luz solar reflejada por el polvo del Sistema Solar interior.

El brillante punto blanco de la izquierda, justo por encima del horizonte, es Venus , que también brilla por la luz solar reflejada.

Saliendo diagonalmente a la derecha de Venus está la banda de nuestra Galaxia Vía Láctea.

En la imagen, la banda, que por lo general se extiende por encima de nuestras cabezas, aparece arqueada por encima del paisaje de  Chile.

Bajo dicho arco, hacia la izquierda, se encuentran tanto la Gran como la Pequeña Nubes de Magallanes, mientras que hacia la derecha se encuentra la constelación de Orión, rodeada por el anillo rojo del Barnard’s Loop .

Sobre el terreno, cada uno de los cuatro Telescopios Muy Grandes, están ocupados echando un ojo al universo distante.

La mancha naranja … es la Luna.

La imagen se realizó durante un eclipse total lunar cuando el brillo normal de la una llena se convierte en un débil orbe tintado de naranja por la intervención de la atmósfera terrestre.

Fuente: http://observatorio.info

También conocida como IC 1396, es una nebulosa formada por polvo y gas interestelar localizada en la constelación de Cepheus, a 2400 años luz de distancia. Es una nebulosa con una alta tasa de formación de estrellas. Recientemente se han descubierto cien jóvenes estrellas en la débil nebulosa que ocupa una región del cielo con una anchura de diez lunas llenas.

Imagen: Geert Barentsen & Jorick Vink (Armagh Observatory) & the IPHAS Collaboration