Existe un misterio que afecta a dos naves espaciales. Una es la Pioneer 10, que fue lanzada en 1972; otra es la Pioneer 11, que fue lanzada un año después. Ahora mismo, ambas deben estar en el espacio profundo, alejadas de la vista de cualquier ingenio humano, aunque sus trayectorias son demasiado fascinantes como para ignorarlas.

Y es que hay algo que ha estado “empujando” a las dos naves, provocando que aumenten su velocidad. La aceleración es pequeña, menos de un nanometro por segundo, pero es lo suficiente para hacer sacado a las Pioneer 400.000 kilómetros de su trayectoria inicial. La NASA perdió contacto con la Pioneer 11 en 1995, pero todo hace indicar que podría estar “sufriendo” el mismo proceso que su hermana gemela, y estaría muy fuera de su rumbo en algún lugar del espacio. ¿Qué causa este desvío? Por el momento nadie lo sabe con seguridad, aunque hay algunas teorías:

1. El viento solar y el plasma interplanetario.

2. Un retroceso térmico debido al calor generado por las pilas atómicas de las sondas.

3. Manifestaciones de una “nueva física”1 como en la teoría de la Expansión cósmica en escala (o SEC) propuesta por C. Johan Masreliez. La teoría de la SEC es controvertible, ya que refuta la teoría del Big Bang. Sin embargo, son muchos los que piensan que el Big Bang no es más que una hipótesis que será echada por tierra con el tiempo.

4. La gravedad, que funciona de maneras que no entendemos como en la teoría de la MOND, la materia oscura en la galaxia, otras dimensiones desconocidas que crean pequeñas fuerzas, o la variación de la constante de estructura fina.

En la escuela nos enseñaron acerca de los tres estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso. Sin embargo existe un cuarto estado de la materia, muy poco divulgado a pesar de que se conoce desde hace mucho tiempo y está presente incluso en un mayor porcentaje que los otros tres. Este cuarto estado es el estado plasmático, o simplemente plasma.

 

¿Qué es el plasma? El plasma son cationes, es decir, átomos que han perdido electrones y por lo tanto tienen su carga eléctrica positiva (al tener más protones que electrones). Estos átomos se encuentran,  por decirlo de alguna manera, desordenados. El plasma se encuentra en grandes cantidades en nuestro universo; por ejemplo es el estado común de las estrellas como nuestro sol, que está formado por hidrógeno y helio que han perdido sus electrones debido a las elevadísimas temperaturas. Pero no es necesario ir tan lejos, ya que el plasma también lo podemos encontrar en la corona anaranjada que se forma en la parte superior de una llama al entrar en contacto con el aire atmosférico y desasociar las moléculas del aire, ionizándolo y produciendo pequeñas cantidades de plasma.

 

La materia en estado plasmático es conductora de la corriente eléctrica y por ello se le utiliza en productos para generar luz, como lo son las lámparas o tubos fluorescentes. Estas lámparas contienen normalmente una pequeña cantidad de vapor de mercurio junto con un gas noble, los cuales son inertes (es decir, que no reacciona de forma natural con otros elementos), y normalmente se utiliza Argón. Al pasar una corriente eléctrica el gas noble se ioniza perdiendo electrones, y de esta forma se convierte en un plasma que excita a los átomos de mercurio generando luz visible y ultravioleta. Normalmente estos focos están protegidos con un revestimiento que filtra la luz ultravioleta, para que sólo recibamos la luz visible.

 

Los tubos fluorescentes tienen una mayor eficiencia energética que los focos normales, además de tener una luz más agradable, y es por esta razón que se utilizan mucho en carteles publicitarios. Existen más usos del plasma como lo son las televisiones y monitores con pantallas de plasma, muchos más pequeños que los antiguos televisores de cinescopio.

Fuentehttp://www.ojocientifico.com

 

Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno son los cinco planetas del Sistema Solar que podemos observar a simple vista, sin necesidad de utilizar ningún tipo de artilugio.

Ver planetas en el cielo es una tarea bastante difícil, y necesitamos ciertas condiciones para que nuestros ojos puedan apreciar estas maravillas celestes.

Algunas condiciones son:

  • Un cielo despejado. La apertura hacia el infinito sin ningún tipo de precipitación ni obstáculo nos permitirá una mejor percepción de los astros.
  • Noche sin luna. En las noches donde hay menos luna, el cielo se llena de estrellas y nos es mucho más fácil observar todo el cosmos.
  • Alejarnos de las luces artificiales de las ciudades hace que las estrellas resalten más por sí solas, y de la misma manera los planetas.
  • Tiempo. Contar con tiempo, detenimiento y paciencia son factores fundamentales para concentrarnos y poder encontrar estos planetas ocultos a la vista normal.

Podemos ver estos cinco planetas y no los demás, ya que sólo ellos cuentan con el brillo suficiente para que el ojo humano pueda captarlo.

Algunos de ellos se pueden ver con más facilidad que otros. Por ejemplo, Marte sólo nos visita cada dos años, mientras que Mercucio es muy difícil de encontrar por su cercanía al sol.

Júpiter y Saturno no son fáciles de ver, pero son los más grandes. El que es más fácil de encontrar es Venus, por ser el más brilante de los planetas visibles.

La mentira sobre Marte

Casi como una broma repetitiva, a esta altura del año (el mes que viene, más concretamente)  solemos recibir la falsa cadena de mail sobre la supuesta aproximación de Marte. Para los nuevos incrédulos, repito: es falso.


Mail Marte Falso


Parece que esta maldita costumbre se repite desde 2003. Recibimos una cadena “alertando” de una supuesta máxima aproximación de Marte, por lo que se vería tan grande como la Luna “el próximo 27 de agosto”.
La cadena puede tener el texto incluido o bien un archivo adjunto con alguna presentación que incluye textos como este:


Mail Marte Falso

En los años siguientes, el mail continuó propagándose por estas fechas y diferentes blogs y sitios web astronómicos se dedicaron a explicar porqué es un engaño. 

¿De dónde surge la “confusión”?

 
En 2003 ocurrió una verdadera aproximación del planeta Rojo y la Tierra para esa fecha. Con un telescopio, Marte se podía ver más grande que lo habitual, pero NUNCA tan grande como la Luna.

Aquello fue un evento conocido como Oposición y, en aquel caso de 2003, era una Oposición en el Perihelio.

Perihelio es el punto de máxima aproximación de un planeta al Sol. Lo opuesto es el Afelio, el punto más alejado de un planeta con respecto al Sol. Se llama Oposición porque Marte y el Sol están a cada lado, a lados opuestos, de la Tierra. Es decir, está la Tierra en medio del planeta rojo y el astro con los tres objetos alineados.

Oposición Marte-TierraIlustración de Marte y la Tierra en Oposición en 2003.

Cuando Marte está en oposición y en el perihelio, se encuentra muy cercano a nuestro planeta. El 27 de agosto de 2003 fue una de las mejores oposiciones de Marte de la historia. Por muy poco, porque hubo otras casi tan cercanas, a casi 56 millones de kilómetros.


¿Por qué no es verdad, entonces?

 
No fue verdad que en 2003 Marte se viera tan grande como la Luna ni será verdad nunca, a menos que ocurra algo por ahora no previsto. Si ocurriera, tendría serias consecuencias para la vida en la Tierra. Veamos por qué.

Todos sabemos aunque sea un poco sobre perspectiva. Imaginemos dos cosas de la misma altura sobre la misma línea, es decir, están a la misma distancia de nosotros. Veremos a las dos figuras del mismo tamaño. Claro, tienen el mismo tamaño. Pero si luego alejamos una figura, sin modificar su tamaño, comenzaremos a verla más pequeña. Y si acercamos una figura, la veremos más grande. 

En la película El apartamento (Billy Wilder, 1960) se nos hace creer que una oficina es mucho más grande de lo que es en realidad. Se supone que los escritorios son del mismo tamaño, pero los más alejados se ven mucho más chiquitos (en el arte se usan efectos ópticos como la anamorfosis).

El apartamento


Otro ejemplo es una ilustración del artista Tadahiro Uesugi llamada Futami en la que se aprecia a una mujer y, más lejos, un hombre apoyado en su auto. A menos que la mujer sea una gigante y el hombre un pigmeo, lo lógico es que sean más o menos de la misma altura, pero el auto se encuentra más alejado del punto de vista, que la mujer.

Ahora imaginemos lo mismo con dos figuras de distinto tamaño. Por ejemplo, una figura que mide el doble que la otra. Sobre la misma línea, veremos a ambos objetos uno del doble del tamaño que el otro. Pero si al objeto más grande lo alejamos lo suficiente, podríamos ver a ambas figuras del mismo tamaño. Esto si lo alejamos la distancia adecuada. Porque si lo alejamos mucho más, la figura más grande ya la veremos más pequeña que la otra, dado que estará demasiado lejos.

Ahora bien, la Luna se encuentra a casi 385 mil kilómetros, promedio, de la Tierra. El 27 de agosto de este año, sin embargo, estará un poquito más lejos.
Redondeemos a 400 mil kilómetros.
Marte es de casi casi el doble de tamaño que la Luna. Para que se viera del mismo tamaño tendría que estar al doble de la distancia, es decir a 800 mil kilómetros.

Marte, en cambio, estará a más de 300 millones de kilómetros, motivo por el cual es imposible verlo del mismo tamaño que la Luna, aunque sea mucho más grande. Ni siquiera un efecto de lente atmosférico conseguiría semejante espectáculo.

Pero si, por alguna perturbación orbital, Marte estuviera al doble de distancia que la Luna, ejercería sobre nuestro planeta una fuerza gravitacional y de marea mucho más grande que nuestro satélite natural, causando verdaderas tragedias en nuestro mundo. Por eso no sería ningún maravilloso espectáculo que Marte se viera tan grande como la Luna. Y, por suerte, no va a ocurrir.

Dije “por suerte” y, en realidad, el azar tiene poco que ver aquí. Las órbitas planetarias son perfectamente predecibles gracias a las Leyes de Kepler y de Newton, por lo que se sabe que, a menos que ocurra alguna novedad, Marte no estará más cerca de 55 millones de kilómetros de la Tierra.

La próxima oposición de Marte, ocurrirá el 3 de marzo de 2012 y estará a más de 100 millones de kilómetros. 

Algunas oposiciones de Marte entre 1986 y 2010

¿Cómo saber, a ciencia cierta, dónde estará Marte?

 
En el caso de Marte podemos consultar las tablas del libro The Mars Planet, de William Sheenan, en la web.

También podemos consultar el Simulador del Sistema Solar de NASA en http://space.jpl.nasa.gov/ y obtener una imagen como esta que contiene la fecha y la distancia, entre otros datos. La imagen es de Marte el 27/8/2010 visto desde la Tierra:

Marte 27082010

Fuente: www.noticiasdelcosmos.com