Astrofotografía: Júpiter (III)

Jupiter III

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“En la imagen se aprecia un tránsito de la luna Europa. El pequeño disco negro es la sombra del satélite galileano sobre la turbulenta atmósfera joviana. La NASA anunció el 7 de febrero que el nombre de la sonda más esperada de la última década es, definitivamente, Europa Clipper. Será una sonda que se dedicará a estudiar en profundidad la que probablemente sea la luna de Júpiter más interesante desde el punto de vista astrobiológico, ya que en su interior se esconde con toda probabilidad un océano subterráneo bajo una capa de hielo”.

José Luis Castaño Azuela

Astrofotografía: Saturno (VII)

Saturno_reprocesada

En astrofotografía ocurre que no son solo los equipos, el seeing o la técnica de obtención de imagen los aspectos que tienen que mejorar; a veces lo que uno perfecciona con el tiempo es el procesado de la imagen. Por eso, comenzaré esta publicación con una imagen que ya publicamos el año pasado pero mejor procesada. Si comparamos esta con la anterior, las mejoras están claras: mucha más variedad de tonos, más limpieza en los detalles de los anillos y más nitidez en las bandas atmosféricas, especialmente si nos fijamos en las líneas que hay entre ellas. Este es un excelente ejemplo para recordar que no hay que olvidar las imágenes que dejamos guardadas en el baúl.

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SaturnoTormenta

Lo que vemos arriba son dos versiones de la misma imagen con zoom que, si bien muestran lo difícil que es capturar Saturno en detalle, también muestran los progresos de mi hermano. En la segunda imagen, después de un procesado final, vemos que los detalles de los píxeles quedan más escarpados, pero a cambio de eso obtenemos un contraste considerablemente mayor de una de las tormentas del planeta. Conseguir esto implica mucho esfuerzo pero, siendo mi hermano tan perseverante como es, sin duda nos volverá a sorprender en el futuro con imágenes mejoradas.

En palabras de mi hermano: “Saturno es un objetivo complicado esta oposición. Su baja altura respecto al horizonte dificulta obtener capturas en color de calidad aceptable ya que las longitudes de onda más cortas del espectro visible sufren mucha dispersión al tener que atravesar mucha atmósfera. El resultado son imágenes borrosas y con poco detalle.
No obstante, en el canal rojo, el canal del espectro visible que menos sufre los efectos de la atmósfera, se pueden obtener imágenes pasables. Como ésta en la que se aprecia claramente una tormenta próxima al polo norte del planeta (la imagen se muestra con el norte hacia abajo). Espero que os guste”.

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Para terminar con las imágenes de mi hermano de esta publicación, mostramos una imagen en movimiento. Como se indica en la imagen, se trata de una animación de 8 imágenes que personalmente encuentro fascinante. En astrofotografía, uno puede olvidar que el universo y sus objetos están llenos de vida y movimiento; sobre todo los que nos limitamos a ver el trabajo de otros, ya que quienes se dedican a capturar los planetas sin duda aprecian el movimiento y, de hecho, más les vale tenerlo en cuenta para conseguir buenos resultados.

Me gustaría cerrar este post con un breve vídeo (o al menos es breve para mi, que puedo pasarme horas viendo vídeos de astronomía) que nos enseña algunas curiosidades de Saturno y su sistema de lunas. Sin duda, este planeta seguirá sorprendiéndonos durante muchos años a medida que se avance en su conocimiento.

Astrofotografía: Júpiter (II)

 Telescopios u objetivos: Bresser Messier NT203/1000 Cámaras fotográficas o CCD: ZWO optical ASI 120MC Monturas: Skywatcher AZ EQ-6 GT Programas: Adobe Photoshop 5 CS,  Registax 6.1,  Fitswork 4.47,  FireCapture 2.3 FireCapture 2.3,  Emil Kraaikamp AutoStakkert 2.1.0.5 Filtros: Baader Neodynium Moon & Skyglow Accesorios: GSO Barlow 3x ED 1.25" Fecha: 3 de octubre de 2014 Hora: 03:57 Longitud focal: 3000 Seeing: 3 Transparencia: 6
Telescopios u objetivos: Bresser Messier NT203/1000 Cámaras fotográficas o CCD: ZWO optical ASI 120MC Monturas: Skywatcher AZ EQ-6 GT Programas: Adobe Photoshop 5 CS, Registax 6.1, Fitswork 4.47, FireCapture 2.3 FireCapture 2.3, Emil Kraaikamp AutoStakkert 2.1.0.5 Filtros: Baader Neodynium Moon & Skyglow Accesorios: GSO Barlow 3x ED 1.25″ Fecha: 3 de octubre de 2014 Hora: 03:57 Longitud focal: 3000 Seeing: 3 Transparencia: 6

“Os presento mi primera animación de una rotación planetaria. Al ser la primera adolece de ciertos defectos de iluminación pero, cuando tomé las imágenes, no fui pensando en hacer esto asique ajusté la iluminación en cada una en función de otras intenciones. No obstante podréis ver la gran velocidad de rotación de Júpiter, que gira sobre su eje en poco menos de 10 horas. La atmósfera del planeta se encuentra dividida en regiones con fuertes vientos zonales con periodos de rotación que van desde las 9h 50m 30s, en la zona ecuatorial, a las 9h 55m 40s en el resto del planeta. Espero que os guste”.

José Luis Castaño Azuela

Este tipo de imágenes me fascinan, es cuando un cuerpo celeste empieza realmente a cobrar vida. Y me gustaría decir algo hoy sobre lo que es la vida, aunque pueda pensarse que está fuera de contexto. Aquellos que no encuentran nada fascinante en la astronomía (la mayoría, diría yo) creen que el Universo es una inmensidad vacía e inerte y que, por mucho que captemos el devenir constante de un planeta, no nos aportará un interés que merezca la pena. Siempre me sorprende escuchar este tipo de opiniones, si tenemos en cuenta que para mi el Universo es el infinito más imponente, la realidad misma de nuestra existencia. Es un misterio absolutamente insondable para nuestra mente y, cuando algo es así, uno solo puede llegar a la conclusión de que la existencia es una auténtica maravilla. El Universo es todo lo que hay más allá de, como decía Carl Sagan, “este pálido punto azul” en el que vivimos. El Universo es también todo lo que hay dentro de nuestra atmósfera: la tierra, el agua, todos los elementos de la naturaleza, las leyes naturales, aquello que tiene explicación, aquello que no la tiene y nosotros mismos. Admito que la posibilidad de que exista vida en otros planetas es uno de los motores que me llevan a querer conocer, dentro de mis límites, todo lo que el ser humano descubre del Universo. Mi interés por la vida extraterrestre no es meramente científico ni simple curiosidad, es un interés trascendente. Y sin esta motivación, que también existe en los que de verdad se dedican a la astronomía (y conocen no solo su parte divulgativa sino todos sus entresijos, desde lo más elegante hasta lo más complejo y desesperante) no se habrían conseguido los avances en observación y exploración espacial que tenemos hoy.

Debería, sin embargo, aclarar en primer lugar que para mi la existencia de vida es mucho más que una posibilidad; es algo racionalmente necesario. Y en segundo lugar, a los que creen que una estrella o un planeta gaseoso son cuerpos inertes habría que preguntarles cuál es su definición de la vida. Es difícil definirlo, dirían algunos, mientras no conozcamos su origen. Mi definición de lo que es la vida es mucho más amplia porque, si bien no todo está vivo de la misma manera, todo existe en el Cosmos por igual. Para otros, la verdadera cuestión no es su origen en sí, sino si su origen responde a una reacción de la naturaleza o a algo más que no podemos ni podremos explicar. A lo largo de los años, yo mismo he ido creyendo una opción o la otra en función de mi forma de pensar del momento. Pero con el tiempo me he dado cuenta de algo, y es que hacer esa distinción es irrelevante, porque tal distinción no existe. Esto es lo que yo creo: decir que la ciencia es capaz de explicar algo es darle unas competencias que no tiene. Lo que la ciencia hace es observar los eventos de la naturaleza, explicar su interrelación, obtener conclusiones y reproducir las leyes naturales en nuestro beneficio. La ciencia es una herramienta fascinante e impecable para conocer lo que ocurre en el mundo físico, pero es incapaz de dar la más mínima explicación de por qué el mundo físico es como es: su origen, su evolución, su sentido, qué es lo que realmente alimenta este estado de existencia en el que está todo, desde una roca helada vagando por el espacio hasta nosotros mismos. Es por eso que todo me sigue pareciendo un gran misterio, todo me parece asombroso, y es por eso que imágenes como las que aquí publico me hacen, a día de hoy, incluso más ilusión que cuando era pequeño.

Este es el origen de mi verdadero interés por el Universo, que no encuentro una verdadera línea divisoria entre el mundo físico y lo que hay más allá; creo, como cree la mayoría de religiones que existen (y si cree que la suya no, intente ahondar un poco más), que todo es una expresión de lo mismo. La distinción que nos dice “aquí estoy yo y ahí el mundo”, o “aquí estamos nosotros y ahí el Universo” es pragmática, sí, pero es absurda si se piensa un poco. Nosotros también somos el Universo y, si nos despojamos por un momento de esa separación, podemos ver que todo lo que hay ahí fuera nos atañe y tiene el potencial de decirnos algo sobre nosotros mismos. O, en el menor de los casos, nos debería servir para maravillarnos con la creación. Es lo que a mi me ocurre con imágenes como esta, especialmente porque la ha conseguido mi propio hermano con mucho esfuerzo y dedicación. Ya son varias las noches que hemos pasado juntos mirando al cielo y eso, claro, también hace que me sienta partícipe del fruto de su trabajo. Además, en estos casos importa poco que ya existan imágenes y vídeos de Júpiter obtenidas por profesionales con mejores equipos; cuando uno encuentra las cosas por sí mismo las redescubre, casi como si fuera la primera vez que las ve.

Table

Júpiter, en su condición de planeta gigante, tiene un diámetro de unos 142 800 kilómetros y tarda casi 10 horas en dar una vuelta alrededor de su eje, como ha mencionado mi hermano. Esta gran velocidad de giro, sumada a que el planeta se compone en su mayor parte de hidrógeno y helio, genera un engrosamiento ecuatorial que se puede apreciar al utilizar un telescopio. La rotación que observamos en Júpiter no es uniforme, igual que ocurre con el sol. Es más, Júpiter tiene una composición similar a la del Sol y a la de otras estrellas, está compuesto de los dos elementos más ligeros y más abundantes del Universo. Debido a esto, se piensa que el gigante gaseoso puede proceder de la condensación directa de una parte de la nebulosa solar primordial, la inmensa nube de gas y polvo interestelar que dio origen a nuestro Sistema Solar hace 4.600 millones de años. De hecho, se cree que existen muchos gigantes gaseosos que en su origen estuvieron a punto de convertirse en estrellas.

Astrofotografía: Saturno (IV)

e2f1f9945ce7a6cc19d8ec118ba9517f.620x0_q100_watermark_watermark_opacity-10_watermark_position-6_watermark_text-Copyright hombrejotaCuando uno empieza en astrofotografía planetaria suele escuchar y leer que las mejores tomas se obtienen con luz roja (e incluso a veces aplicamos filtros IR-pass). A nada que uno sepa algo de física se cuestionará esto porque lo lógico es que las mejores resoluciones se obtengan con longitudes de onda más cortas como el verde o el azul. ¿Qué está pasando entonces para que sea tan evidente que lo mejor se obtiene en el canal rojo? Algo tan simple como el seeing, que afecta más a la luz azul que a la roja (precisamente por la longitud de onda más corta de aquella). En condiciones ideales, de seeing perfecto, sí sería mejor el canal azul, con el que obtendríamos imágenes más detalladas. Pero no suele ser el caso, sobre todo para el aficionado que no suele encontrarse en los mejores emplazamientos, que sale cuando puede, etc.
En mi imagen he separado los tres canales para que podáis apreciar la diferencia entre ellos, que es más que notable.
Además, en la imagen RRGB he integrado como luminancia el canal rojo. Al integrarlo así no se tiene en cuenta la información del canal de color sino la trama de la imagen. Cuando tenga un filtro IR-pass usaré sus tomas como luminancia pero hasta entonces me apañaré así. Espero que os guste.

José Luis Castaño Azuela

Datos técnicos de la imagen:

Fecha: 27 de julio de 2014

Hora: 20:38

Tomas: 1200

FPS: 20,00000

Longitud focal: 3000

CMI: 284,30

CMII: 31,60

CMIII: 28,70

Seeing: 5

Transparencia: 7

Me gustaría ilustrar esta entrada con este maravilloso vídeo que muestra imágenes fascinantes. Es posible que muchos no conozcan algunas de las imágenes que en él se incluyen, y es que en astronomía no todo salta siempre a la vista (ni siquiera para el aficionado y el curioso). A veces hay que concretar la búsqueda, y es entonces cuando uno se da cuenta del alcance de las maravillas halladas en el espacio exterior gracias a la técnica del ser humano.

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Redes 88: No éramos únicos. Ahora lo somos

Antes de aceptar que todos los seres vivos venimos del mismo antepasado común, el ser humano se creía único entre las criaturas del planeta, alentado sobre todo por la influencia de dogmas y religiones. Y hoy, cuando parecía ya acabada la época de creerse el centro del mundo, varios científicos, con nuevos datos sobre nuestro cerebro y sobre nuestro comportamiento aseguran que los humanos son definitivamente especiales y únicos.

Michael Gazzaniga, abanderado de estas ideas, nos hace un recorrido en este programa de Redes por las diferencias más llamativas con el resto de animales.

(Source: http://blip.tv/)

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Redes 114: De las inteligencias múltiples a la educación personalizada

Hace más de dos décadas, Howard Gardner revolucionó la psicología con su teoría de las inteligencias múltiples. Su trabajo repercutió en la mejora del sistema educativo y le valió un reconocimiento internacional y numerosas distinciones, entre ellas, el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales de 2011.

En ocasión de la entrega de este galardón, Punset y Gardner protagonizaron un coloquio en Avilés y conversaron sobre las inteligencias múltiples, las nuevas tecnologías y el surgimiento de una manera nueva y personalizada de educar a los niños.

(Source: http://blip.tv/)

Este es un vídeo que muestra la rotación de Júpiter. Se aprecian muchos rasgos interesantes en su misteriosa atmósfera, como bandas oscuras y zonas iluminadas que pueden seguirse a la perfección. Si observamos el vídeo atentamente, veremos que las nubes centrales rotan ligeramente más rápido que las nubes más cercanas a los polos. La bien conocida mancha roja está visible al principio, pero luego sale de nuestra visión conforme el planeta rota. Se aprecian también algunos sistemas tormentosos más pequeños. Júpiter tarda tan solo 10 horas en rotar, lo que es increíble dado su gran tamaño. El vídeo (o más bien, la secuencia de imágenes) fue tomada con el telescopio de un metro del observatorio de Pic du Midi, en los Pirineos Franceses. El hidrógeno y el helio son dos gases que no tienen color y componen la mayor parte de la atmósfera de Júpiter: se desconoce qué elementos forman los colores que son visibles.

Imagen: S2P / IMCCE / OPM / JL Dauvergne et al.